A alma é um cenário.
Por vezes, ela é como uma manhã brilhante e fresca,
inundada de alegria.
Por vezes ela é como um pôr do sol...
triste e nostálgico.

-Rubem Alves-

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domingo, 2 de agosto de 2009

Sonnet of the Sweet Complaint



Never let me lose the marvel
of your statue-like eyes, or the accent
the solitary rose of your breath
places on my cheek at night.

I am afraid of being, on this shore,
a branchless trunk, and what I most regret
is having no flower, pulp, or clay
for the worm of my despair.

If you are my hidden treasure,
if you are my cross, my dampened pain,
if I am a dog, and you alone my master,

never let me lose what I have gained,
and adorn the branches of your river
with leaves of my estranged Autumn.


Frederico Garcia Lorca
(Spain- 1898-1935)

quinta-feira, 19 de março de 2009

LLUVIA



Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


Federico García Lorca

quarta-feira, 25 de fevereiro de 2009

Debussy



Mi sombra va silenciosa
por el agua de la acecia.

Por mi sombra están las ranas
privadas de las estrellas.

La sombra manda a mi cuerpo
reflejos de cosas quietas.

Mi sombra va como inmenso
cínife color violeta.

Cien grillos quieren dorar
la luz de la cañavera.

Una luz nace en mi pecho,
reflejado, de la acequia.

Frederico Garcia Lorca
Espanha

terça-feira, 10 de junho de 2008

"Deseo"





Sólo tu corazón caliente,
y nada más.

Mi paraíso un campo
sin ruiseñor
ni liras,
con un río discreto
y una fuentecilla.

Sin la espuela del viento
sobre la fronda,
ni la estrella que quiere
ser hoja.

Una enorme luz
que fuera
luciérnaga
de otra,
en un campo
de miradas rotas.

Un reposo claro
y allí nuestros besos,
lunares sonoros
del eco,
se abrirían muy lejos.

Y tu corazón caliente,
nada más.


Federico Garcia Lorca

sexta-feira, 12 de outubro de 2007

"LLUVIA"


Enero de 1919
(Granada)

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentágrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


Frederico Garcia Lorca

"ELEGÍA DEL SILENCIO"



Julio de 1920

Silencio, ¿dónde llevas
tu cristal empañado
de risas, de palabras
y sollozos del árbol?
¿Cómo limpias, silencio,
el rocío del canto
y las manchas sonoras
que los mares lejanos
dejan sobre la albura
serena de tu manto?
¿Quién cierra tus heridas
cuando sobre los campos
alguna vieja noria
clava su lento dardo
en tu cristal inmenso?
¿Dónde vas si al ocaso
te hieren las campanas
y quiebran tu remanso
las bandadas de coplas
y el gran rumor dorado
que cae sobre los montes
azules sollozando?

El aire del invierno
hace tu azul pedazos,
y troncha tus florestas
el lamentar callado
de alguna fuente fría.
Donde posas tus manos,
la espina de la risa
o el caluroso hachazo
de la pasión encuentras.
Si te vas a los astros,
el zumbido solemne
de los azules pájaros
quiebra el gran equilibrio
de tu escondido cráneo.

Huyendo del sonido
eres sonido mismo,
espectro de armonía,
humo de grito y canto.
Vienes para decirnos
en las noches oscuras
la palabra infinita
sin aliento y sin labios.

Taladrado de estrellas
y maduro de música,
¿dónde llevas, silencio,
tu dolor extrahumano,
dolor de estar cautivo
en la araña melódica,
ciego ya para siempre
tu manantial sagrado?

Hoy arrastran tus ondas
turbias de pensamiento
la ceniza sonora
y el dolor del antaño.
Los ecos de los gritos
que por siempre se fueron.
El estruendo remoto
del mar, momificado.

Si Jehová se ha dormido
sube al trono brillante,
quiébrale en su cabeza
un lucero apagado,
y acaba seriamente
con la música eterna,
la armonía sonora
de luz, y mientras tanto,
vuelve a tu manantial,
donde en la noche eterna,
antes que Dios y el tiempo,
manabas sosegado.


Frederico Garcia Lorca

"SUEÑO"




Mayo de 1919

Mi corazón reposa junto a la fuente fría.

(Llénala con tus hilos,
araña del olvido.)

El agua de la fuente su canción le decía.

(Llénala con tus hilos,
araña del olvido.)

Mi corazón despierto sus amores decía.

(Araña del silencio,
téjele tu misterio)

El agua de la fuente lo escuchaba sombría.

Araña del silencio,
téjele tu misterio.)

Mi corazón se vuelca sobre la fuente fría.

(Manos blancas, lejanas,
detened a las aguas.)

Y el agua se lo lleva cantando de alegría.

(¡Manos blancas, lejanas,
nada queda en las aguas!)

Frederico Garcia Lorca

"CANTOS NUEVOS"



Agosto de l920
(Vega de Zujaira)

Dice la tarde: "¡Tengo sed de sombra!"
Dice la luna: "¡Yo, sed de luceros!"
La fuente cristalina pide labios
y suspira el viento.

Yo tengo sed de aromas y de risas,
sed de cantares nuevos
sin lunas y sin lirios,
y sin amores muertos.

Un cantar de mañana que estremezca
a los remansos quietos
del porvenir. Y llene de esperanza
sus ondas y sus cienos.

Un cantar luminoso y reposado
pleno de pensamiento,
virginal de tristeza y de angustias
y virginal de ensueños.

Cantar sin carne lírica que llene
de risas el silencio
(una bandada de palomas ciegas
lanzadas al misterio).

Cantar que vaya al alma de las cosas
y al alma de los vientos
y que descanse al fin en la alegría
del corazón eterno.

Frederico Garcia Lorca

segunda-feira, 25 de junho de 2007

OUTRA CANÇÃO


(1919 - Outono)

DESFEZ-SE o sonho para todo o sempre!
Nesta tarde chuvosa
meu coração aprende
a tragédia outonal
que as árvores suportam.

E na doce tristeza
da paisagem que morre
minhas vozes partiram-se.

Desfez-se o sonho para todo o sempre!
Para sempre! Deus meu!,
A neve vai caindo
na campina deserta
de minha vida,
e teme
a ilusão, se vai longe,
que se gele ou se perca.

Como, me disse a água,
que se desfez o sonho para sempre!
É o sonho infinito?
A neblina o sustenta,
e a neblina é tão só
o cansaço da neve.

Meu ritmo vai contando
que se desfez o sonho para sempre.
E na tarde brumosa
meu coração aprende
a tragédia outonal
que as árvores suportam.

Federico Garcia Lorca

domingo, 10 de junho de 2007

"CATA-VENTO"




Vento do Sul,
moreno, ardente,
vens sobre minha carne,
trazendo-me semente
de brilhantes
olhares, encharcados
de flores de laranjeira.

Tornas vermelha a lua
e soluçantes
os álamos cativos, porém vens
demasiado tarde!
Já enrolei a noite de meu conto
ali na estante!

Sem nenhum vento,
presta-me atenção!
gira, coração;
gira, coração.

Vento do Norte,
urso branco do vento!
Vens sobre minha carne
tiritante de auroras
boreais,
com teu manto de espectros
capitães,
e rindo-te, aos gritos
do Dante.
Oh! polidor de estrelas!
Porém vens
demasiado tarde.
Meu armário está musgoso
e lhe pedi a chave.

Sem nenhum vento,
presta-me atenção!
gira, coração;
gira, coração.
Brisas, gnomos e ventos
de nenhuma parte.
Mosquitos da rosa
de pétalas pirâmides.
Alísios desmamados
entre as árvores rudes,
flautas entre a tormenta,
deixai-me!
Possui fortes cadeias
minha recordação,
e está cativa a ave
que desenha com trinos
a tarde.

As coisas que se vão não voltam nunca,
toda a gente bem sabe,
e em meio à clara multidão dos ventos
é inútil queixara-se.
Choupo, maestro da aura, não é certo?
É inútil queixar-se!
Sem nenhum vento,
presta-me atenção!
gira,coração;
gira, coração.


Federico Garcia Lorca
Granada 1.920

"CHUVA"




A chuva tem um vago segredo de ternura,
algo duma resignada e amável sonolência,
uma música humilde com ela se desperta
que faz vibrar da paisagem a alma adormecida.

É beijo azul que recebe em sua face a Terra,
o mito primitivo que volta a se cumprir.
O cantacto já frio de céu e terra velhos
com uma mansidade de entardecer constante.

É alvorada do fruto. A que nos traz as flores
e nos unge do sagrado espírito dos mares.
A que vida derrama por cima das searas
e na alma tristeza daquilo que não se sabe.

A nostalgia terrível duma vida perdida,
o fatal sentimento de haver nascido tarde,
ou a agitada ilusão duma impossível manhã
com a inquietação quase da cor da carne.

No ritmo de seu cinzento o amor se desperta,
nosso céu íntimo tem um triunfo de sangue,
mas o nosso otimismo converte-se em tristeza
quando contempla sobre os cristais as gotas mortas.

E são as gotas: olhos de infinito que miram
o infinito branco que lhes serviu de madre.

Cada gota de chuva treme no cristal turvo
e nele adamantinas chagas divinas deixam.
São poetas da água que viram e que meditam
aquilo que dos rios a multidão não sabe.

Oh! chuva silenciosa, sem ventos nem tormentas,
mansa e calma chuva de sineta e luz suave,
pacífica e boa chuva que és a verdadeira,
a que amorosa e triste por sobre as coisas cais!

Oh! chuva franciscana que a tuas gotas levas
almas de fontes claras e humildes mananciais!
Quando por sobre os campos desces vagarosamente
as rosas de meu peito com teus sonidos abres.

O canto primitivo que dizes ao silêncio
e a estória sonora que contas à ramagem
comenta-os a chorar meu coração deserto
em um negro e profundo pentagrama sem clave.

Minha alma tem tristeza dessa chuva serena,
tristeza resignada de coisa irrealizável,
tenho no horizonte uma luzerna esplendente
e o coração me impede que corra a contemplá-la.

Oh! chuva silenciosa que as árvores amam
e és sobre a planície doçura emocionante:
à alma dás as mesmas névoas e ressonâncias
que na alma adormecida colocas da paisagem!


Frederico Garcia Lorca

"OUTRA CANÇÃO"




Desfez-se o sonho para todo o sempre!
Nesta tarde chuvosa
meu coração aprende
a tragédia outonal
que as árvores suportam.

E na doce tristeza
da paisagem que morre
minhas vozes partiram-se.

Desfez-se o sonho para todo o sempre!
Para sempre! Deus meu!,
A neve vai caindo
na campina deserta
de minha vida,
e teme
a ilusão, se vai longe,
que se gele ou se perca.

Como, me disse a água,
que se desfez o sonho para sempre!
É o sonho infinito?
A neblina o sustenta,
e a neblina é tão só
o cansaço da neve.

Meu ritmo vai contando
que se desfez o sonho para sempre.
E na tarde brumosa
meu coração aprende
a tragédia outonal
que as árvores suportam.


Federico Garcia Lorca
Outono de 1.919

"CANÇÃO OUTONAL"



Hoje sinto no coração
um vago tremor de estrelas
mas minha senda se perde
na névoa da alma.
A luz me quebra as asas
e a dor de minha tristeza
vai molhando as recordações
na fonte da idéia.

Todas as rosas são brancas,
tão brancas quanto minha pena,
e não são rosas brancas
porque nevou sobre elas.
Antes tiveram o íris.
Também sobre a alma neva.
A neve da alma tem
Copos de beijos e cenas
que se fundiram nas sombras
ou na luz de quem as pensa.

A neve cai das rodas
Mas a da alma fica
E a garra dos anos
Faz um sudário com elas.

Desfazer-se-á a neve
quando a morte nos levar?
Ou depois haverá outra neve
e outras rosas mais perfeitas?
Haverá paz entre nós
como Cristo nos ensina?
Ou nunca será possível
a solução do problema?

E se o amor nos engana?
Quem a vida nos alenta
se o crepúsculo nos funde
na verdadeira ciência
do Bem que quiçá não exista,
e do mal que palpita perto?

Se a esperança se apaga
e a Babel começa,
que tocha iluminará
os caminhos da Terra?


Se o azul é um sonho
que será da inocência?
Que será do coração
se o Amor não tem flechas?

Se a morte é morte,
que será dos poetas
e das coisas adormecidas
que já ninguém delas se recorda?
Oh! sol das esperanças!
Água clara! Lua Nova!
Corações dos meninos!
Almas rudes das pedras!
Hoje sinto no coração
um vago tremor de estrelas
e todas as coisas são
tão brancas quanto minha pena.


Frederico Garcia Lorca

"CONFUSÃO"




Meu coração
é teu coração?
Quem me reflete pensamentos?
Quem me empresta
esta paixão
sem raízes?
Por que muda meu traje
de cores?
Tudo é encruzilhada!
Por que vês no céu
tanta estrela?
Irmão, és tu
ou sou eu?
E estas mãos tão frias
são daquele?
Vejo-me pelos ocasos,
e um formigueiro de gente
anda por meu coração.


Frederico Garcia Lorca
In: "Suíte dos Espelhos"